Por fin de vuelta

Tras un largo período de tiempo alejado del blog lo retomo con nuevas energías, y alguna que otra idea con la que profundizar en este camino de la introducción a la creación de sitios web.

En post anteriores hemos hablado de soluciones sencillas tipo DIY, hoy vamos a hablar de soluciones económicas, dado que no siempre son coincidentes. Y con económicas me refiero desembolsos muy bajos, puesto que siendo objetivos muchos de ellos tienen precios razonables.

Vamos a tratar soluciones donde prácticamente todo es gratis, salvo el alojamiento, o lo que es lo mismo, cantidades sobre los 4 ó 5 euros al mes. Términos en todo caso que no son obstáculo para que ningún proyecto quede sin presencia en internet.

Este tipo de soluciones se basan en el hosting compartido, pero claro, ¿qué demonios es un hosting compartido?. Pues un hosting compatido es ni más ni menos que lo mismo que parece, un gran servidor de elevadas prestaciones que unos señores con una excelente conexión a internet, deciden compartir con múltiples usuarios. De este modo cada usuario asume una pequeña porción de ese enorme pastel (gastos + beneficio) que supone la gran máquina y su mantenimiento. Esto tiene como principales ventajas:

– Coste, fundamentalmente

– Sin mantenimiento de sistema, sólo accedemos a nuestro pequeño alojamiento.

– Servicios web ya montados (Apache, MySQL, servidor de correo,…), todo disponible sin la necesidad de conocimientos de estos temas técnicos.

Aunque como las panaceas no existen hemos de tener presente los incovenientes de este tipo de soluciones. Que se resumen de modo muy esquemático en una única palabra “compartido”. Esto supone que no tenemos nuestra casita, sino que vivimos en un pequeño apartamento de un mega edificio y por tanto, el comportamiento de nuestros vecinos nos va a influir. Ralentizaciones de nuestra página pueden venir derivadas no sólo por nuestros propios errores de configuración o incidencias del proveedor, sino por excesos de carga de otras webs con las que compartimos servidor. Tened en cuenta que el proveedor debe tener unos márgenes para la sobreexplotación de recursos antes de bloquear la web de un cliente por consumo excesivo de recursos. Sino cada vez que excediésemos unos segundos el 100% ya nos quedaríamos sin web. Sin embargo, esa manga ancha, puede en muchos casos causarnos prejuicios al resto de “vecinos”.

Las desventajas de este espacio colectivo son especialmente notables en el ámbito del correo electrónico, pues con tanta gente compartiendo IPs de correo (suelen ser varias) es fácil que alguno cometa alguna infracción (envío de correo basura) o al menos, que parezca que lo ha hecho. De ese modo podemos comenzar a ver como nuestros correos son etiquetados como basura por GMail, Hotmail, … o incluso rechazados por ser considerados Spam. Al igual que en el caso anterior, nuestro proveedor/”gran hermano” no siempre estará todo lo ágil que se necesitaría para poner coto a estas prácticas, ni para purgar las IPs de las listas Spam cuando alguna acabe allí.

Otras desventajas del hosting compartidos, aunque con menos repercusión, pueden ser:

– Configuraciones estandarizadas, lo que puede impedirnos optar por alguna aplicación o implementar un pluggin específico o modo en nuestra página debido a la falta complementos, librerías,… en nuestro sistema.

– Soporte, si en las soluciones DIY el soporte suele ser amplio, asumiendo que los clientes carecen totalmente de conocimientos sobre la materia, en el caso del hosting compatido el soporte suele restringirse al mantenimiento de los sistemas (web y correo), no facilitándonos ningún tipo de ayuda en cuestiones de programación o gestores de contenido.

Vistos los puntos a favor y en contra, y asumiendo que nos encontramos en una situación donde cada céntimo cuenta, vamos a desglosar las posibilidades que nos permite el hosting compartido. Que serán básicamente dos, sitios web estáticos (HTML) o gestores de contenido (CMS).

Hago mención sólo a estas soluciones dado que si vamos a encargar un proyecto a medida tendremos que desembolsar una cantidad mucho mayor de dinero, y aunque podemos terminar alojándonos igualmente en un hosting será el propio desarrollador quien nos aconseje en este sentido en función de las necesidades del proyecto llevado a cabo.

Respecto puramente a las dos opciones comentadas, la primera de ellas requiere que tengamos a mano algún tipo de software de creación sencillo para nosotros, como iWeb, EasyWeb, NetObjects, … O bien algún amiguete que nos haga una web sencilla, aunque esta opción puede ser la más cómoda de todas, será de largo la menos práctica, ya que modificar la web no nos será posible (si nos la hacen).

La segunda y en la que nos vamos a centrar más es la utilización de un gestor de contenido (CMS). Existen muchos gestores de contenido, Joomla, Drupal, Typo3,… pero si alguno destaca por encima del resto en usuarios hoy día es WordPress.

WordPress supone según algunos datos el 70% de las webs creadas con gestores de contenido, que a su vez son sobre el 50% de las webs presentes en internet, lo que viene suponiendo que WordPress da soporte a más de la cuarta parte de las páginas de internet. Y tal unanimidad en un mundo tan diverso como “La Red” es claramente significativo.

Si hablamos de WordPress generalmente solemos pensar en blogs, pues se trata del principal soporte para este tipo de sitios web. Aunque con este gestor se puede construir mucho más, desde páginas personales a revistas online. Ofrece un amplio abanico de posibilidades.

 

En el siguiente post trataremos los pros y contras de un CMS. Os espero allí.

 

Un saludo

 

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